Cada fin de semana que estoy con él se siente como una semana de vacaciones. Desde que llego el viernes del trabajo me puedo desconectar del mundo y consumirme en sus brazos sabiendo que siempre voy a tener un lugar cerca de su corazón. El tiempo cambia cuando estamos juntos y fuera de los confines de nuestro apartamiento nada existe.
Es raro decirlo en alto, nuestro apartamento, no es sólo el lugar dónde paso los fines de semana. Es mi hogar en el que puedo abrir los ojos en la mañana y saber que él está ahí aunque me mienta diciendo que no ronca en las noches. Nunca pensé que todo se fuera a juntar de esa manera, desde un inicio difícil y todos los problemas que tuvimos durante el camino pero estoy orgullosa de poder compartir un hogar con él.
Claro que no somos perfectos, pero poco a poco vamos trabajando para tener la mejor convivencia entre los dos. Él aun se enoja cuando le quito todas las cobijas al dormir y yo no tolero cuando deja el paño tirado fuera de la ducha. Pero estos no son más que pequeños detalles en un esquema mayor. Las posibilidades son infinitas y el mundo esta en nuestras manos. Tengo en claro que mientras ambos estemos dentro de estas cuatro paredes nada malo nos puede suceder.
La otra semana quiero ir a comprar cuadros para colocar en la sala o quizá aprovechar para buscar una alfombra antideslizante. Sueno como toda una señora cuando hablo de cosas tan hogareñas, pero poco a poco me doy cuenta que esto era lo que realmente quería. Tal vez en algún momento formalicemos todo y decidamos casarnos para que quede en un papel, pero la realidad es que no me hace falta eso para sentirme casada.
Quizá él no se haya dado cuenta pero ya no me siento incómoda estando desnuda todo el día, antes por lo menos andaba una camiseta larga en los momentos en que no teníamos relaciones. Pero ahora, me siento libre de ser yo misma junto a él y ya no me acompleja que vea mis estrías, los rollitos o que aun no me he depilado. La manera en que me ve con tanto amor me inspira a amarme a mí misma con todos mis defectos.
Jamás me imaginé cuando lo conocí que iba a construir un hogar con él, la verdad no pensé que todo pasara a más que algo casual de una sola noche. Sencillamente existió una conexión distinta y se dejó que todo fluyera. No puedo decir que todo es el esfuerzo de sólo una persona sino un trabajo en equipo durante años que nos llevó a donde estamos.
- Buenos días - dice él mientras bosteza y trata de ajustar sus ojos a la luz de la mañana - ¿Por qué me estás viendo así? ¿Tengo algo en la cara? ¿Estaba haciendo mucho feo dormido otra vez? - preguntó con una cara de confusión.
- No es nada tranquilo, estaba pensando cosas que no vienen al caso ahora.. - le respondió ella - ¿Qué te gustaría hacer hoy?
- Mi cosa favorita en el mundo.. - contestó rápidamente - morsear contigo.
R.A.Pastor
<3
ResponderEliminar