Sentado frente a un televisor
se encuentra un niño sentado
a no más de dos metros de distancia.
Sus ojos clavados en la pantalla
no le importa lo que está alrededor.
El cuarto oscuro es iluminado
por la estática proveniente de la máquina
La silueta del niño
dibujada en matices de grises y negros.
¿Pero qué está viendo?
Se ve a sí mismo en la pantalla
Una versión adulta en su vida
Cada paso, cada palabra
Observado por el niño.
Quiere gritar, quiere patalear
pero sabe que no lo van a escuchar.
Está harto de hablar al vacío
de llorar por alguien que no sabe
sobre la existencia del niño
frente a la pantalla.
Si tan sólo supieras el daño
que causas día a día con lo que haces.
Mi corazón es frágil pero aún no se rompe
yo estoy ahí para cuando necesites algo
sólo tienes que reconocerme
acordarte de mi existencia.
El niño ya no tiene lágrimas que derramar
pero tiene muchos abrazos por dar
El hecho que lo niegues no significa
que no existe y murió.
Está vivo y ahí estará cuando lo necesites.
R.A.Pastor
No hay comentarios:
Publicar un comentario